Estamos viviendo en un periodo muy
estimulante en la historia de la humanidad, a diario somos asediados por información
que nos está reclamando su atención desde todos los medios: ordenadores, iphone, vallas publicitarias, cientos
de canales de televisión, entre otros. Nuestros alumnos no son indiferentes
ante ello. Siendo esta una realidad
social y cultural, nos encontramos con profesores que no han entendido el nuevo
rol que deben desempeñar en la era de la tecnología y están encasillados en un
sistema de educación tradicional donde el estudiante recibe información de
manera pasiva y no existe otro material de referencia sino el libro guía, ya que consideran que “con las
TIC no se aprende y que sólo la utilizarán cuando quieran entretener a sus
alumnos”.
Es claro ver en este tipo de argumento la
falta de creatividad, criterio y disposición al cambio que tienen muchos
colegas que toman posturas como estas, cuando en nuestra época se demanda lo
contrario. Se necesita de un profesor
creativo que aproveche las nuevas tecnologías y apueste por una enseñanza
innovadora que rompa con los modelos tradicionales y genere autonomía en sus
estudiantes para que sean capase de ir construyendo un Entorno Personal de Aprendizaje (PLE), en base
al intercambio y análisis de información. Este tipo de docente, defiende el uso
de herramienta de la que hoy disponemos para acceder a la información y con el
propósito de que su aprendiz utilice,
adecuadamente, dichas herramientas, emplea varias sesiones en el aula para
instruir a sus alumnos.
La falta de crítica y constante reflexión de
nuestro quehacer pedagógico nos lleva al poco dinamismo y recursividad en los
procesos de enseñanza aprendizaje que dirigimos. Por ello, se necesita un profesor crítico que analice y
reflexione sobre su entorno y su práctica pedagógica. Por eso, este tipo de
docente, entenderá “el advenimiento de
las nuevas tecnologías, como parte de un proceso de globalización, que en su
naturaleza dinámica crea un nuevo tipo de sociedad y con la cual llegan nuevas
realidades, nuevos roles sociales, nuevas problemáticas y nuevas soluciones”. Asimismo,
mantendrá una actitud abierta y creativa hacia los avances de las tecnologías
de la información y la comunicación.
La poca disposición al cambio es una
problemática a la que se enfrentan muchos profesores en la era de la tecnología.
Muchas veces, a pesar de tener la posibilidad de manejar los computadores en el
aula o acceder a ellos, siguen con la postura inicialmente mencionada o en su
defecto, utilizan los equipos y siguen empleando métodos tradicionales. Se demanda
un profesor dispuesto al cambio que
actualice sus prácticas constantemente, siempre basado en la reflexión que haga
de las mismas (práctica), es decir, no significa esto que cambie por imposición
de la institución, sino por compromiso con los estudiantes, quienes podrían
obtener un aprendizaje más significativo.
Referencia Bibliográfica
Osorio, M. (2012). Unidad 2: Profesor y estudiante en la era tecnológica: Nuevos roles, nuevos retos. En curso Asesoría para el uso de las TIC en la formación. Bogotá: SENA.


